Hoy viniste al mundo
Sin ti la tierra no tendría sabor
Contigo el cosmos completa el rumbo
Hoy viniste al mundo
Sin ti la tierra no tendría sabor
Contigo el cosmos completa el rumbo
Un placer amarte y odiarte
Un placer tenerte sin tenerte
Un placer tocarte sin tocarte
Un placer encontrarte… Y perderte
Cuántos atardeceres, flores, estrellas y lunas nos perderíamos
Pero cuántos horrores nunca nos marcarían
Todos seríamos hermosos pues comparar no podríamos
Pero un cuerpo sano y un rostro armónico nunca se apreciarían
Ciego ya está el mundo en cuanto a los ojos del alma
Pero si los abriera, veríamos más belleza que los ojos de carne nunca verían
Fascista es toda la mente, ése es su delirio, ésa es su debilidad
Y ha venido tantas veces, unas en nombre de Dios, otras de la patria y ahora de la libertad
Cuanto ama la gente tener un líder, un guía, una doctrina que le quite responsabilidad
La única libertad yace en tu conciencia, en tu propia interioridad
El Nuevo Hombre está dichoso y feliz consigo mismo, no necesita de nadie ni utiliza a nadie. Es incapaz de explotar a nadie
El Nuevo Hombre vive aquí y ahora, no necesita planificar, no necesita soñar, no necesita acumular
El Nuevo Hombre siente un gozo dentro de sí que ni todo el oro del mundo puede superar
El Nuevo Hombre ha llegado a casa, no necesita lograr ser alguien, él es cuanto ha de ser y se siente agradecido a la existencia con quien es
Y sobre todo El Nuevo Hombre ha trascendido la mente, no es esclavo de la mente, la mente es quien es esclava de él, Esclava de su corazón.
Cuan admirable es ver tu rebeldía
Saltar de la manada a la propia libertad
Pero sin nada adentro de poco te serviría
Pues sólo con algo interno puedes gozar de la soledad.
Maravilloso es el universo que describes cada día
Algo de esa inmensidad en tus ojos veo brillar
Rozando el tiempo y el espacio corriendo a ti llegaría
Tal vez el cosmos decidió que esto llegue a pasar
Algún día empero, en ese infinito nos iremos de encontrar